El uso no saludable del alcohol es más prevalente entre personal militar expuesto a combate que aquellos que han estado en áreas de combate pero no han sido expuestos a, de acuerdo con un reporte de JAMA.
Los investigadores estudiaron alrededor de 50,000 individuos quienes completaron cuestionarios antes y un año después de haber sido enviados a Irak y Afganistan.
Entre el personal de la Reserva de la Guardia Nacional estadounidense, los resultados de alcoholismo fueron más significantes si el individuo fué expuesto a combate (fué testigo de una muerte o vió cadáveres). De todos, los efectos del alcohol fueron particularmente más evidentes entre pacientes jóvenes.