La American Academy of Pediatrics ha aumentado al doble la ingesta recomendada diaria de vitamina D, de 200 UI a 400 UI para infantes, niños y adolescentes. Esta publicación actualiza sus guías de 2003, hace la recomendación para los siguientes grupos:
- Infantes que son amamantados (el suplemento debe iniciar los primeros días de vida y continuar hasta que el infante beba al menos 1 L de leche o fórmula fortificada con vitamina D);
- infantes alimentados con fórmulas y niños mayores que beben menos de 1 L al día de leche o fórmula fortificada con vitamina D;
- adolescentes que no consumen suficiente leche fortificada y comida.
Algunos grupos son más propensos a padecer raquitismo (aquellos que toman anticonvulsivantes o tienen piel oscura, baja exposición solar o malabsorción crónica de grasas) y, por lo tanto, pueden necesitar más de 400 UI diarias de vitamina D.