Dolor Torácico

Por: Dr. Arce En: Medicina Interna, anestesiología

Existe poca correlación entre la intensidad del dolor torácico la gravedad de su causa.

Causas Potencialmente Graves

  • Isquemia Miocardica. Angina de pecho. Constricción, opresión, presión subesternal con irradiación típica al brazo izquierdo; por lo general con el esfuerzo, especialmente después de las comidas o con las emociones. Es característico que se alivie con el reposo y con nitroglicerina.
    Infarto agudo de miocardio. Similar a la angina pero más intenso, de mayor duración (> 30 min) y no se alivia inmediatamente con el reposo o la nitroglicerina. Son frecuentes S3 y S4.
  • Embolia Pulmonar. Puede ser subesternal o lateral, de naturaleza pleurítica, y acompañado de hemoptisis taquicardia e hipoxemia.
  • Disección Aórtica. Muy intenso, en el centro del tórax, de carácter «desgarrador», irradiado a espalda, no se modifica por los cambios de postura. Puede acompañarse de pulsos periféricos débiles o ausentes.
  • Enfisema Mediastínico. Agudo, intenso, localizado en región subesternal, a menudo acompañado de crepitaciones audibles.
  • Pericarditis Aguda. Por lo general fijo, opresivo, subesternal; a menudo posee un componente pleurítico que se agrava con la tos, la inspiración profunda o la posición supina, y que se alivia al sentarse erguido; a menudo es audible un roce pericárdico de uno, dos o tres componentes.
  • Pleuritis. Debido a infamación; menos a menudo, a tumor y neumotórax. Por lo general unilateral, punzante, superficial, agravado por la tos y la respiración.

 Causas Menos Graves

  • Dolor Costocondral. en la pared anterior del tórax, por lo general bien localizado, puede ser fugaz y punzante o sordo y persistente. Puede reproducirse presionando las articulaciones condrocostales, condroesternales o ambas. En el síndrome de tietze (costocondritis) las articulaciones están tumefactas, rojas e hiperestésicas.
  • Dolor en la Pared Torácica. Debido a distensión de los músculos o ligamentos por un esfuerzo excesivo, o a fracturas costales por un traumatismo; acompañado de hiperestesia local.
  • Dolor Esofágico. Malestar torácico profundo; puede acompañarse de disfagia y regurgitación.
  • Trastornos Emocionales. Dolor sordo y prolongado o breve, punzante y relampagueante; asociado con fatiga o tensión emocional.

Otras Causas

  1. Disco cervical;
  2. Osteoartritis de columna cervical o torácica;
  3. Trastornos abdominales: úlcera péptica, hernia de hiato, pancreatitis, cólico biliar;
  4. Traqueobronquitis, neumonía;
  5. Enfermedades de la mama (inflamación, tumor);
  6. Neuritis intercostal (herpes zóster).

Enfoque del Paciente

Una historia meticulosa del comportamiento del dolor, de sus desencadenantes y de aquello que lo alivia, ayudan al diagnóstico del dolor torácico recurrente.

31 de October de 2007 @ 8:42 pm 2 Comentarios
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La AAP impulsa el escrutinio universal para Autismo

Por: Dr. Arce En: neurología, pediatría

Todos los niños deberían ser formalmente investigados para Autismo a los 18 - 24 meses, aún si no hay razón para sospecharse, de acuerdo a las nuevas guías de la Academia Americana de Pediatría (AAP).

Un reporte clinico fué desvelado por la academia, haciéndo notar varios focos rojos que indican evaluación inmediata:

  • Falta de balbuceo o no hacer gestos a los 12 meses
  • No palabras antes de los 16 meses
  • No frases espontáneas de dos palabras antes de los 24 meses
  • Regresión de lenguaje o habilidades sociales

Se incita a los médicos a buscar signos de autismo a cada niño que vean y hacer preguntas a los padres claras y directas sobre el desarrollo del niño. El reporte también provee de un algoritmo para el escrutinio de niños para autismo. La AAP considera que un diagnóstico temprano ayudará a las familias a intervenciones efectivas, que eventualmente mejorará la calidad de vida de los niños con autismo y sus familias.

Guías:

31 de October de 2007 @ 7:01 pm Deja tu comentario
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Los antihipertensivos son efectivos contra el Alzheimer en ratones

Por: Dr. Arce En: neurología

Recientemente circuló una noticia en los medios acerca los efectos benéficos en la Enfermedad de Alzheimer de los antihipertensivos, sin embargo, el estudio era estado preclinico y se llevo al cabo en ratones.

Basados en estudios epidemiológicos anteriores que muestran que los antihipertensivos reducen el riesgo para enfermedad de Alzheimer, los investigadores evaluaron 55 antihipertensivos y encontraron que solamente Valsartán previene el inicio de Enfermedad de Alzheimer del tipo del peptido beta amiloide, que es muy frecuente en humanos. Además, Valsartán previno el deterioro de la memoria espacial en los ratones a dosis menores que las usadas en humanos.

Los investigadores dicen que se deben tener cuidado con las declaraciones, como ocurrió con el estrógeno, que funcionó muy bien en los modelos preclinicos pero fracasó en el modelo humano.

Artículo

Más cirugías para incontinencia urinaria después de histerectomías


La histerectomía eleva al más del doble la probabilidad de que una mujer eventualmente requiera cirugía para incontinencia urinaria, reporta un estudio en Lancet.

Usando datos desde el año de 1973 hasta 2003, los investigadores compararon las tasas de cirugía para corregir incontinencia urinaria entre alrededor de 165,000 pacientes que habían sido sometidas a histerectomía debido a condiciones benignas y 480,000 que no se sometieron a histerectomía. De todas, la probabilidad de cirugía fué de 2.4 en el grupo de histerectomía, la probabilidad fué más alta durante los primeros 5 años después de la histerectomía, pero continuó elevado durante más de 10 años.

El riesgo se incrementaba con el aumento de partos en ambos grupos, pero el aumento fué mayor en el grupo de histerectomía: en este grupo, aquellas mujeres con al menos 4 partos fueron 16 veces más susceptibles a una cirugía de corrección de incontinencia urinaria que mujeres nulíparas; en el grupo de no histerectomizadas, mujeres con al menos 4 partos fueron 4 veces más susceptibles que aquellas que eran nulíparas.

Los autores concluyen que las mujeres deberán ser informadas acerca de los riesgos a largo plazo de una histerectomía, y que deberán explorarse otras opciones terapéuticas antes de considerar métodos radicales de tratamiento.

Artículo en Lancet.

27 de October de 2007 @ 5:51 pm 1 Comentario
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Alto riesgo para cáncer cervical 25 años después de ser tratado


Las mujeres que fueron tratadas por neoplasias intraepiteliales grado 3 (CIN3) tienen un alto riesgo para contraer cáncer cervical o vaginal hasta después de 25 años, según un estudio publicado en BMJ.

Lo investigadores recogieron datos de registros suecos sobre mujeres que habían sido diagnosticadas y tratadas para CIN3 entre el año de 1958 y 2000. Comparadas con otras mujeres suecas, aquellas con diagnóstico de CIN3 tuvieron una tasa de incidencia  para cáncer cervical invasor de 2.3, y mientras más reciente el diagnóstico, más alto el riesgo (aquellas tratadas en 1991-2000 tuvieron casi el doble de riesgo que aquellas tratadas en 1985-1970). También, aquellas mujeres mayores de 50 años con diagnóstico de CIN3 el aumento del riesgo fué más acelerado.

El riesgo para cáncer vaginal también fué elevado, pero no pareció empeorar como el cáncer cervical.

Estos resultados indican que aquellas pacientes tratadas para CIN3 deberán realizarse citologías de control en intervales regulares, por lo menos durante 25 años.

Artículo en BMJ

27 de October de 2007 @ 5:41 pm Deja tu comentario
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La Clorhexidina es mejor para prevenir infecciones de catéter central

Por: Dr. Arce En: cardiología, infectología

La clorhexidina funciona mejor que otras estrategias para prevenir infecciones asociadas a catéter central, de acuerdo a dos estudios que recién fueron publicados en Archives of Internal Medicine.

El primero, un estudio de cerca de 500 pacientes, compararon la preparación de la piel y el cuidado continuo del sitio de la vena yugular con preparaciones con clorhexidina o isodine. Los pacientes aleatorizados con clorhexidina tuvieron un descenso del 50% en colonización del catéter, en relación a aquellos con isodine. Los autores concluyen que las soluciones con clorhexidina debe considerarse un reemplazo para el isodine.

Artículo en Archives of Internal Medicine

23 de October de 2007 @ 8:38 am Deja tu comentario
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La FDA aprueba el primero de una nueva clase de medicamentos para SIDA

Por: Dr. Arce En: inmunología

La FDA ha aprovado el primer medicamento de una nueva clase de medicamentos llamados inhibidores de la integrasa, para usarse en combinación con otros antirretrovirales para tratar infección por VIH, de acuerdo con Merck, su fabricante.

El medicamento, raltegavir (Isentress), estará disponible en 2 semanas. Está destinada a usarse en adultos con evidencia de replicación de VIH y resistencia a terapia antirretroviral múltiple.

El inhibidor de la integrasa bloquea la enzima necesaria para la inserción del DNA del VIH en el DNA humano. La aprovación se basó en un análisis de estudios clínicos que mostraron que el raltegavir reduce significativamente la carga viral y aumenta el conteo de células CD4.

El medicamento no ha demostrado afectar la progresión de la enfermedad, y su seguridad y eficacia no ha sido demostrada en pacientes que les está funcionando el tratamiento o niños.

Artículo de prensa

22 de October de 2007 @ 7:32 pm Deja tu comentario
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Dolor y su tratamiento

Por: Dr. Arce En: Medicina Interna, anestesiología

El dolor es el síntoma más común de enfermedad. Su corrección depende de la determinación de su causa y del alivio de los factores desencadenantes y favorecedores.

Organización de las vías del dolor

Vías del Dolor

Los estímulos sensitivos cutáneos y viscerales productores de dolor (nociceptivos) activan las terminaciones nerviosas de las neuronas bipolares de las raíces dorsales de la médula o de los ganglios de los pares craneales. Tras una sinapsis en la médula o el bulbo, las vías ascendentes cruzadas alcanzan el tálamo y se proyectan hasta la corteza. Un sistema multisináptico aferente indirecto conecta con la formación reticular del tronco cerebral y se proyecta hasta los núcleos talámicos intralaminares y mediales así como al sistema límbico. La transmisión del dolor está regulada a nivel de las raíces dorsales por vías bulboespinales descendentes que contienen serotonina, noradrenalina y varios neuropéptidos.

Los agentes que modifican la percepción del dolor pueden actuar reduciendo la inflamación tisular (glucocorticoides, AINE, inhibidores de la síntesis de prostaglandinas), interfiriendo con la transmisión del dolor (narcóticos) o aumentando su regulación descendente (antidepresivos tricíclicos). Los anticonvulsivantes (fenitoína, carbamacepina) pueden modificar las sensaciones de dolor aberrante procedentes de fuentes neurógenas, p. ej., desmielinización de nervios periféricos.

Evaluación

El dolor puede ser de origen somático (piel, tejidos profundos, articulaciones, músculos) o neuropático (lesiones de nervios, vías medulares o tálamo). En la tabla 11 se resumen las características de cada uno de ellos.

Los síntomas y signos sensitivos en el dolor neuropático se describen mediante las siguientes definiciones: neuralgia: dolor en la distribución de un solo nervio, como en la neuralgia del trigémino; disestesia: dolor espontáneo de carácter sordo, urente; hiperalgesia e hiperestesia: respuestas exageradas a estímulos nociceptivos o táctiles, respectivamente; alodinia: percepción como dolorosos de estímulos no nociceptivos, como ocurre cuando la vibración evoca una sensación dolorosa. La percepción dolorosa reducida se denomina hipoalgesia o, cuando está ausente, analgesia. La causalgia es un dolor urente, continuo e intenso, de límites imprecisos y acompañado de disfunción del sistema nervioso simpático (alteraciones de la sudoración, cutáneas, vasculares y del pelodistrofia simpática) que aparece tras la lesión de un nervio periférico.

Dolor somático

  • Estímulo nociceptivo usualmente evidente.
  • Por lo general bien localizados; el dolor visceral puede ser referido.
  • Similar a otros dolores somáticos en la experiencia del paciente.
  • Aliviado por analgésicos antiinflamatorios o narcóticos.

Dolor neuropático

  • Ausencia de estímulo nociceptivo obvio.
  • A menudo mal localizado.
  • Inusual distinto del dolor somático.
  • Tan sólo se alivia parcialmente con analgésicos narcóticos

Tratamiento

Dolor somático agudo. Suele resultar eficaz el tratamiento con analgésicos no narcóticos. Para aliviar el dolor intenso suelen requerirse analgésicos narcóticos.

Dolor neuropático. A menudo crónico; su corrección es particularmente difícil. Pueden resultar beneficiosos los siguientes fármacos, combinados con una valoración cuidadosa de los factores subyacentes que contribuyen al dolor (depresión, neurosis de compensación)

  1. Anticonvulsivantes. En los pacientes con dolor neuropático y escasos o nulos signos de disfunción simpática; neuropatía diabética, neuralgia del trigémino (tic doloroso).
  2. Agentes antisimpáticos. En los pacientes con causalgia y distrofia simpática puede intentarse la simpatectomía quirúrgica o química.
  3. Antidepresivos tricíclicos. Sus efectos farmacológicos comprenden la facilitación de los neurotransmisores monoamina por inhibición de la recaptación de los transmisores. Son útiles para el tratamiento de los pacientes con dolor crónico, neuralgia postherpética, dolor facial atípico y lumbalgia crónica.

Fármacos utilizados para el alivio del dolor

Analgésicos no narcóticos

Nombre Genérico

Dosis vía oral (mg)

Intervalo

Aspirina

650

Cada 4h

Acetaminofen

650

Cada 4h

Ibuprofeno

400

Cada 4-6h

Naproxen

250-500

Cada 12h

Indometacina

25-50

Cada 8h

Analgésicos Narcóticos

Nombre Genérico Dosis parenteral (mg) Dosis vía oral (mg)
Codeína 30-60/4h 30-60/4h
Oxicodona 5-10/4-6h
Morfina 10/4h 60/4h
Hidromorfina 12/4h 24/4h
Levorfanol 2/6-8h 4/6-8h
Metadona 10/6-8h 20/6-8h
Meperidina 75-100/3-4h 300/4h

Anticonvulsivantes

Nombre Genérico

Dosis vía oral (mg)

Intervalo

Fenitoína

100

Cada 6-8h

Carbamacepina

200-300

Cada 6h

Clonacepam

1

Cada 6h

Antidepresivos

Nombre Genérico Dosis (mg) Límites (mg/d)
Doxepina

200

75-400

Amitriptilina

150

75-300

Imipramina

200

75-400

Nortriptilina

100

40-150

Desipramina

150

75-300

22 de October de 2007 @ 6:25 pm 1 Comentario
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La recurrencia de Cáncer de próstata disminuye con la experiencia del cirujano

Por: Dr. Arce En: cirugía, urología

Las prostactectomías realizadas por cirujanos con alta experiencia resultaron en una disminución significativa en recurrencia de cáncer de próstata, de acuerdo a un estudio publicado en Journal of the National Cancer Institute.

Los investigadores examinaron el resultado en relación con la experiencia del cirujano en alrededor de 7700 pacientes con cáncer de próstata que fueron sometidos a prostatectomía por un periodo de 17 años. Encontraron que los resultados eran mejores con aquellos cirujanos que habían hecho más de 250 cirugías.

La implicación de los resultados se enfoca en una mejor concientización del cáncer, la educación contínua de los cirujanos y la mejor elección del cirujano por el paciente.

22 de October de 2007 @ 4:14 pm Deja tu comentario
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Empiema Pleural

Por: Dr. Arce En: Medicina Interna, neumología

El empiema pleural puede ser definido como pus en el espacio pleural. Esto quiere decir que representa un tipo de exudado, caracterizado por fluido purulento en el espacio pleural (1). Algunos autores expanden la definición para incluir infecciones del espacio pleural evidenciadas por tinciones o cultivos positivos, o bien, efusiones asociadas con neumonía sin exámenes de fluido pleural (2).

Epidemiología

40% de las neumonías se complican con efusiones pleurales. De estas, un 60% terminará en un empiema pleural (3). Los empiemas ocurren de un 0.4 – 6 por cada 1000 admisiones pediátricas en hospitales (5). Es un relativamente más frecuente en niños con una relación de 1.3:1 y afecta a todas las razas por igual (3).

Factores de Riesgo

Quizá el mayor factor de riesgo para la formación de empiema sea la contusión pulmonar, aunado a la presencia persistente de efusiones pleurales y la colocación de múltiples tubos de drenaje en el mismo hemitorax. No se ha podido comprobar la reducción del riesgo con la administración profiláctica de antibióticos al colocar los tubos de drenaje (8). Se ha encontrado que una historia pústulas frecuentes es un factor de riesgo para padecer empiema pleural. Áreas donde hay poca cobertura de inmunizaciones en general, son comúnmente más atacadas por empiemas en niños. Aproximadamente el 62% de los pacientes con empiema pleural son desnutridos y 14% lo son en condiciones extremas (7).


Fisiopatología

El espacio pleural es un espacio virtual creado por las pleuras visceral y parietal que normalmente contiene una pequeña cantidad de líquido que facilita en movimiento de los pulmones junto con el diafragma y la pared torácica. Hay muchos mecanismos que contribuyen al desarrollo de una efusión. El fluido pleural se puede acumular cuando las alteraciones en las presiones hidrostáticas y oncóticas se acompañan de una enfermedad cardiaca, renal, hepática o metabólica, o cuando hay cambios en la permeabilidad del líquido pleural secundario a inflamación, infección, toxinas, tumores o traumas. Causas comunes que pueden incrementar la permeabilidad incluyen a la falla cardiaca congestiva, síndrome nefrótico, secundario a una toracocentésis y drenaje linfático deteriorado (9).

Una efusión pleural provee un rico medio de cultivo donde las defensas naturales del cuerpo estén deterioradas y un empiema puede desarrollarse. Las defensas se deterioran debido a que no hay una superficie fagocítica óptima para una buena función linfocitaria; acompañados de bajos niveles de opsoninas y complemento. Condiciones de acidosis, hipoglucemia e hipoxia. Además, la mayoría de los antibióticos no funcionan bien en el espacio pleural a pesar de tener buena penetración a él (10).

La formación de un empiema tiene 3 fases: una fase exudativa, una fibrinopurulenta y una organizativa.

En la fase exudativa existe una acumulación de pus en el espacio pleural. Esto se debe generalmente a efusiones paraneumónicas no complicadas. Se ve muy frecuentemente es niños con neumonía adquirida en la comunidad (11).

En la segunda fase, la fibrinopurulenta, el líquido pleural contiene muchos leucocitos polimorfonucleares, muchas bacterias y deshechos celulares. En esta etapa, la fibrina es depositada en las superficies pleurales y se forman loculaciones debido a que la fibrina puede llegar a formar tabiques donde el líquido se atrape (12); el pH y la glucosa en el líquido pleural bajan y la concentración de deshidrogenasa láctica aumenta (11).

Si la efusión, claramente complicada, no es tratada, progresa a la fase organizativa donde hay una proliferación de fibroblastos (9) y el exudado se convierte en una membrana elástica y delgada que encapsula al pulmón y se forma el empiema. (11).

Etiología

Históricamente, los patógenos causantes de empiemas pleurales son: Staphylococcus aureus, Streptococcus pneumoniae, Streptococcus pyogenes y Haemophilus influenzae (11). Staphylococcus aureus ha sido predominante a través de los años como el patógeno que más causa empiema, sin embargo, en años recientes Streptococcus pneumoniae ha demostrado más capacidad para producir empiema (12). Otros agentes incluye Enterobacteriaceae, anaerobios, Legionella, Histoplasma, Coccidioides, Aspergillus, Entamoeba, Nocardia, Mycobacterium tuberculosis, y Paragonimus (11).

Recientemente se ha reportado un incremento en los casos de empiema pleural ocasionado por infecciones fúngicas. Los hongos que más frecuentemente producen empiema son: Cándida albicans, Cándida tropicalis, Torulopsis glabrata (13).

Cuadro clínico

Los pacientes con un empiema pueden tener síntomas variables difíciles de distinguir de su causa primaria, sea neumonía, mediastinitis, absceso subfrénico o hemotórax postraumático (10, 14). El paciente puede estar virtualmente asintomático o francamente tóxico. Esto depende del agente etiológico, el volumen de pus en el espacio pleural y los mecanismos de defensa del huésped. Otras características resultan de la ocupación del espacio pleural: disnea, dolor torácico, taquipnea (10), movimientos disminuidos del hemitorax afectado, matidez a la percusión, ruidos respiratorios disminuidos, y si el empiema es grande, puede haber desplazamiento del mediastino hacia el lado contralateral (14). Cuando se presenta el empiema se puede observar una fiebre prolongada a pesar de una antibioticoterapia apropiada (10).

Si el paciente presenta una fístula broncopleural existe un signo muy distintivo: cuando el paciente se recuesta del lado opuesto al empiema, tose en exceso y se produce un gran volumen de pus (14).


Diagnóstico

En todos los pacientes diagnosticados con neumonía se debe evaluar la presencia de líquido pleural. A los pacientes con evidencia radiográfica de volúmenes que varían de moderado a abundante líquido pleural se les debe practicar una toracocentésis. Otros métodos para valorar el líquido pleural puede ser ultrasonido (que detecta tan poco como 5 mL de líquido pleura) o una tomografía de tórax cuando el fluido es detectado en las regiones mediastinales de la pleura. Se prefiere utilizar ultrasonido cuando se sospeche de tabiques entre las colecciones de líquido pleural. Las tomografías contrastadas nos pueden ayudar a identificar membranas pleurales hipervasculares, lo que diferencia a un empiema de un absceso subpleural. En pacientes que se les practicó toracotomía, la tomografía puede proveer información valuable respecto a la etiología de las colecciones de líquido pleural infectado al demostrar directamente el sitio de la fístula broncopleural o detectar perforación gástrica o esofágica. La resonancia magnética se usa en pacientes que no se pueden someter a una tomografía (15).

El frecuente uso de ultrasonido y tomografía de tórax en pacientes con efusiones paraneumónicas deriva de la baja sensibilidad de las radiografías de tórax normales para detectar fluido pleural en pacientes con neumonía. Las radiografías pueden resultar normales en la presencia de 200 a 500 mL de líquido en el espacio pleural (15). Aunque recientes estudios han demostrado que las radiografías todavía pueden jugar un papel importante en el diagnóstico del empiema, sobre todo si se acompaña fluido pleural purulento o cuando el fluido tiene un conteo de leucocitos mayor a 5 X 109. En general, se recomienda que se realice una radiografía de tórax a todos los niños con fiebre y signos torácicos unilaterales (19).

El análisis del líquido pleural obtenido por toracocentésis nos provee de información esencial para el manejo del paciente. Una tinción gram positiva o resultados de cultivo nos pueden identificar al agente patógeno causal y establecer la necesidad de drenaje pleural (15). Recientemente se ha demostrado que la mejor manera de identificar al agente causal en niños con empiema es el uso de una técnica molecular llamada 16S rDNA PCR de amplia gama. Esto no quiere decir que deba reemplazar al cultivo (17). La sola presencia de pus define un empiema. La detección de concentraciones altas de amilasa o partículas de alimento en el líquido pleural confirman la ruptura del esófago y un empiema secundario (15). Propiedades de líquido pleural como la glucosa, la deshidrogenasa láctica y el pH han sido propuestos como guía para dictar el tratamiento en adultos, pero no se ha demostrado su eficacia en pacientes pediátricos (16). Para la identificación temprana de una efusión complicada, el recuento de IL-8 puede ser un marcador con una alta sensibilidad para diferenciar las efusiones paraneumónicas complicadas de las no complicadas (18).

Tratamiento

El empiema en la niñez puede ser manejado exitosamente en la mayoría de los casos con una combinación de antibióticos intravenosos y drenaje del espacio pleural (21). Existe una controversia en el tratamiento al considerar las opciones disponibles para llevarlo al cabo, ya que existe un potencial de no tratar bien o de sobretratar una enfermedad de una severidad patológica continua (20).

Sea cual sea la etapa en la que se esté desarrollando el empiema, se debe proceder a drenar el líquido del espacio pleural. Para ello existen varias técnicas. Para seleccionar una se tiene que estudiar individualmente al paciente y determinar cual técnica drenará el líquido infectado del espacio pleural tan rápida y efectivamente como sea posible para promover la reexpansión pulmonar (15).

La toracocentésis es efectiva en aquellos casos donde el líquido pleural no se ha loculado ni se ha vuelto viscoso, esto es, en la primer etapa de la enfermedad. La toracocentésis debe drenar completamente el espacio pleural para que sea exitosa. Algunos hospitales repiten la toracocentésis si el líquido pleural se reacumula, o se inicia lavado pleural con solución salina y antibióticos. Muchos expertos, sin embargo, avanzan en el paciente con un drenaje más agresivo que acorte su estancia en el hospital (15).

En el caso de que el líquido esté loculado, puede ser útil inculcar un agente fibrinolítico en la cavidad torácica. Reciéntemente se ha demostrado que el tratamiento con fibrinolíticos es factor importante para un mayor drenaje de la cavidad pleural además de que reduce la fiebre y la hospitalización tiene una tasa mayor de éxito (24). Se recomienda usar uroquinasa por ser más segura que la estreptoquinasa (9).

Un desbridamiento extenso es factible que destruya las loculaciones que son responsables de la reacumulación de líquido después de una toracocentésis simple. En algunos casos, la decorticación parcial también es exitosa. Se debe usar drenaje post operatorio (22).

Sin embargo, la cirugía para tratar empiemas pleurales ha sido relacionada con una alta tasa de morbi-mortalidad. Los empiemas en etapas iniciales deberán ser manejados inmediatamente. En esta etapa, una cirugía mayor puede ser innecesaria, la cirugía toracoscópica asistida con video (VATS) es un procedimiento que es más efectivo que el drenaje con tubo y menos invasivo que la toracotomía abierta, deberá considerarse. VATS ha demostrado tener resultados satisfactorios. Se ha demostrado que la eficacia de VATS es mayor si se interviene en etapas más tempranas de la enfermedad. Por ello se requiere una rápida identificación de los pacientes en riesgo de empiema, esto mejoraría su situación al permitir un drenaje del espacio pleural más temprano por medio de VATS (23).

Pronóstico

La mayoría de los pacientes pediátricos con empiema se recuperará con tratamiento médico a base de drenaje del líquido pleural y antibiotico terapia. Las hospitalizaciones duran aproximadamente de 1 a 2 semanas en promedio. Las radiografías eventualemente regresarán a la normalidad, pero puede tardar hasta 6 meses. La probabilidad de desarrollar una enfermedad pulmonar restrictiva es muy baja en niños anteriormente sanos (9).

Referencias

1. Juhl J. (1998). Paul And Juhl’S Essentials Of Radiologic Imaging. Philadelphia: J.B. Lippincott
2. (Heah Professions Division). Emergency Medicine. New York: McGraw-Hill
3. Shultz, K. D., Fan, L. L., Pinsky, J., Ochoa, L., Smith, E., Kaplan, S. L. et al. (2004). The Changing Face of Pleural Empyemas in Children: Epidemiology and Management. Pediatrics, 113.
4. Jackson, M. A., Olson, L. C., & Bratcher, D. (2004). ETIOLOGY AND TREATMENT OF PEDIATRIC PLEURAL EMPYEMA. PEDIATRIC RESEARCH, 56.
5. Cohen, G., Hjortdal, V., Ricci, M., Jaffe, A., Wallis, C., Dinwiddie, R. et al. (2003, Enero). Primary thoracoscopic treatment of empyema in children. General Thoracic Surgery.
6. Campbell, J. D., & Nataro, J. P. (1999, Agosto). PLEURAL EMPYEMA [Concise Reviews Of Pediatric Infectious Diseases]. The Pediatric Infectious Desease Journal, 18, pp. 725-726.
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8. Aguilar, M. M., Battistella, F. D., Owings, J. T., & Su, T. (1997, Junio). Posttraumatic empyema. Risk factor analysis. Archives of Surgery, 132.
9. Bradford, K. K. (n.d.). empyema epidemiology. Consultado en Abril 2006, de http://pedsccm.wustl.edu/All-Net/english/pulmpage/infect/empyema1.htm
10. Campbell, J. D., & Nataro, J. P. (1999, August). PLEURAL EMPYEMA. The Pediatric Infectious Disease Journal, 18.
11. Buckingham, S. C., King, M. D., & Miller, M. L. (2003). Incidence and etiologies of complicated parapneumonic effusions in children, 1996 to 2001. , 22, pp. The Pediatric Infectous Diseases Journal.
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13 de October de 2007 @ 12:40 pm Deja tu comentario
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