Algunos filtros de vena cava son más propensos de romperse y causar émbolos, de acuerdo a un estudio publicado en Archives of Internal Medicine. Mientras tanto, la U.S. Food and Drug Administration expresa su preocupación de que muchos especímenes son dejados dentro de los pacientes una vez que el riesgo de émbolos ha pasado.
Investigadores de una sola institución examinaron alrededor de 80 pacientes que habían recibido filtros de vena cava Bard Recovery o un modelo más nuevo, el Bard G2. Encontraron fracturas y embolización en 25% de los pacientes con Bard Recovery, y en 12% de los pacientes con G2. Algunos pacientes tenían síntomas cardíacos que ponían en riesgo se vida, incluyendo taquicardia ventricular y tamponade.
La preocupación principal es que la FDA clasificó a dichos filtros en la misma clase que los termómetros de mercurio, estimando que más de 7000 pacientes puedan tener un filtro fracturado.
Expertos llaman a que haya mayor escrutinio para tales aparatos, la FDA responde que se estudiará el caso.
Referencia: William Nicholson, et al. Prevalence of Fracture and Fragment Embolization of Bard Retrievable Vena Cava Filters and Clinical Implications Including Cardiac Perforation and Tamponade. Arch Intern Med. 2010. doi:10.1001/archinternmed.2010.316.
