Un grupo de médicos e ingenieros de la Universidad de Stanford y del Instituto Howard Hughes reportan una nueva tecnología que puede revolucionar el escrutinio prenatal, y calmar los nervios de padres expectantes.
Se trata de una nueva técnica, que escanea el ADN fetal presente en la sangre de la madre, que puede reemplazar a la agresiva y potencialmente peligrosa amniocentésis. Además, la técnica examina los cromosomas fetales directamente, no como otras pruebas no invasivas que buscan características morfológicas secundarias a través del ultrasonido.
